Un amigo, cirujano general, me recomendó que visitara al dr. Moscatiello. Tengo 35 años y he sido dos veces madre con importantes cambios de peso. Debido a mis dos embarazos en los que gané muchísimo peso y, a pesar de perder todos esos kilos, me quedó una barriga y un pecho horrible. Di el pecho durante años y me quedé con dos pellejos en el lugar en el que antes había dos senos. Sin que esto fuese un gran complejo sí afectaba a mi autoestima y me hacía sentir mayor. Aunque los sujetadores push-up son un gran invento al quitarlos… todo colgaba!!! y muuuuccchhhhooo!!!!
Con la barriga pasaba exactamente lo mismo, la piel descolgada y flácida. Por las noches se me hinchaba y parecía estar embarazada, un horror!!!
Visité al dr. Moscatiello y me sugirió qué hacer. A su parecer (y tenía toda la razón) para conseguir lo que yo quería había que hacer una abdominoplastia, una mastopexia (elevación de senos) con prótesis de silicona y un lifting crural (o sea, hacer liposucción y eliminar el colgajo de piel en la cara interna del muslo). Yo hubiera añadido un lifting braquial (o sea brazos, porque parezco un murciélago) pero él consideró que la cicatriz que iba a quedarme posiblemente me iba a desagradar más que la piel que tengo actualmente, vamos, que no era para tanto. Probablemente tenía razón. Seguro.
También le sugerí una liposucción en piernas pero me dijo que haciendo pecho, barriga y cara interna de muslos ya notaría una mejoría suficiente.
Me operé en junio y si digo que todo ha sido perfecto me quedo corta. Me ha hecho un pecho muy bonito y la barriga está espectacular y los muslos mucho más bonitos.
Tengo mucha flacidez pero con estas tres intervenciones (todo en una porque hace mejor precio) ha mejorado mi aspecto mucho, mucho, mucho.
Mi marido consideraba que no era necesario, que mi cuerpo era el normal de una mujer de mi edad madre de dos criaturas así que me daba miedo que no le gustase el resultado pero… síííííí, le gusta! de hecho me ha dejado un pecho muyy bonito que gusta también a mis amigas (ahora me envidian…)
Os animo a que consultéis vuestro caso. A veces la solución está más cerca de lo que imaginamos.