El síndrome de Poland está caracterizado principalmente por la falta de desarrollo total del músculo pectoral o más leve, por la ausencia parcial. Puede estar asociado a otros tipos de deformaciones del tórax o de diferentes miembros superiores, existiendo casos verdaderamente complejos, pero normalmente lo más frecuente es que el paciente nos consulte por la carencia de pectoral.

En los casos que conciernen a las mujeres, les afecta al desarrollo de la mama, de ahí que, es frecuente que sean tratadas normalmente antes que a los hombres. En estos casos, los hombres, por nuestra experiencia, acostumbran a preguntar en edades más avanzadas.

El músculo pectoral mayor tiene 2 partes: una zona transversal y otra zona oblicua, y va desde el húmero al esternón y costillas. Es esta parte la más perjudicada. Como la zona transversal tiene un funcionamiento correcto e inclusive puede estar hiperdesarrollada compensatoriamente, la persona no siente ningún problema funcional en el momento de trabajar o a la hora de hacer deporte.

¿Existe tratamiento para el síndrome de Poland?

El tratamiento tradicional para tratar el síndrome de Poland es la trasposición del músculo dorsal ancho, si bien, esta técnica no está recomendada en hombres por varios motivos:

Un motivo es por el hecho de que sacrificas un músculo que se encuentra sano y que sirve para realizar otras actividades diarias, pero no llega a tener el mismo funcionamiento que un músculo pectoral real. Otro motivo, porque se llega a atrofiar y no es raro que con el tiempo se necesite colocar un implante en el pectoral. Nuestras preferencias son fundamentalmente los implantes y en la transferencia de grasa propia.

Síndrome de Poland Sabadell

Cuando la constitución del paciente que tenemos es atlética y delgada, donde no suele haber grasa suficiente, con los implantes ontenemos un resultado muy bueno, especialmente si son hechos a la medida del paciente. A través de un molde se consigue una imagen del músculo pectoral normal y se realiza un implante con esa forma. Una ventaja que existe, es que podemos remodelar y ajustar en el momento de la cirugía a fin de que los contornos se aprecien lo menos posible y el resultado sea lo mas natural posible.

Una de los mayores inconvenientes de los implantes es el precio que tienen, puesto que son caros realizarlos. Pero también hay que tener en cuenta que son para siempre y no es necesario tener que cambiarlos, pues se realizan con elastómero de silicona, y no de gel.

Injerto de grasa propia, alternativa a los implantes

En personas con exceso de peso, acostumbran a tener grasa en abdomen y en el pecho, y poner un implante no satisface las demandas estéticas del paciente y en este caso es mucho mejor el injerto de grasa. La remodelación que se logra es total; mejoramos el contorno del abdomen y los flancos, se suprime el exceso de tejido que existe en el hemitórax sano y se rellena al paciente de manera que las sombras conseguidas simulan a la perfección las del músculo ausente. Generalmente se inyectan entre 250 y 350 gramos de grasa.

Es esencial tener en consideración que con independencia de la técnica escogida, el resultado logrado es estático, o sea, el ejercicio no lo alterará, el paciente deberá de modular el volumen de pectoral sano.

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