Ginecomastia: esta anomalía mamaria frecuente en el sexo masculino es una alteración habitual y de fácil corrección.

La palabra Ginecomastia significa “seno de mujer”.  La ginecomastia es una alteración en la que el tejido del seno del hombre, aumenta de forma notoria su tamaño, evidenciando así un desarrollo excesivo de las mamas. Esta anomalía mamaria es frecuente en un alto porcentaje de la población masculina y puede afectar a una o a las dos mamas, causando problemas al paciente a la hora de mostrar su torso en situaciones cotidianas como por ejemplo en la playa, en la piscina o en el gimnasio.

Este aumento de tejido puede producirse en períodos en que el hombre experimenta cambios hormonales, como la infancia, la adolescencia y la vejez

Podemos constatar que aproximadamente el 65 por ciento de los adolescentes varones de 14 años, tiene ginecomastia aunque en este período de edad, podemos afirmar que un elevado porcentaje de estos adolescentes tendrán una regresión natural del tejido del seno, siendo así innecesaria la intervención quirúrgica.

La Ginecomastia es una alteración muy frecuente en hombres obesos pero también la reconoceremos en hombres atléticos que han desarrollado mucho los pectorales y que, pasado el tiempo, una vez disminuyen su actividad física y envejecen ven como su cuerpo experimenta esta afectación.

Este exceso de volumen en las mamas puede ser debido a un exceso de grasa pero también en muchas ocasiones a un desarrollo excesivo de la glándula mamaria.

¿Qué causa la ginecomastia? 
En  la mayoría de los casos, la ginecomastia presenta una condición benigna que puede deberse a muchos cambios hormonales diferentes (aumento de los estrógenos o disminución de los andrógenos). Es importante realizar un diagnóstico previo para descartar otras enfermedades que presentan la ginecomastia como síntoma.

¿Cuáles son los síntomas de la ginecomastia?
La ginecomastia es un aumento del tejido del seno. Existen diferentes clasificaciones de los grados de ginecomastia. Una de ellas es la clasificación por grados:

Ginecomastia de grado I – se presenta un leve aumento del tejido del seno sin piel extra.

Ginecomastia de grado II – puede notarse un moderado agrandamiento del seno  con o sin piel extra.

Ginecomastia de grado III – un agrandamiento excepcional del seno con piel extra.

¿Cómo se diagnostica la ginecomastia?
Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar la ginecomastia incluiran:

Análisis de sangre
(incluyendo exámenes de la función hepática y estudios hormonales).

Analisis de orina.
Consulta endocrinóloga – un médico especializado en el  funcionamiento  de  las hormonas y la manera en que estas afectan a múltiples órganos

La técnica
En los casos en los que el componente en exceso es la grasa, una simple liposucción será  una solución idónea a nuestro problema sin dejar cicatrices.

Realizaremos la liposucción con anestesia local y sedación en régimen ambulatorio (sin necesidad de ingreso).

Si nuestro caso es de exceso de glándula, ésta se extirpa a través de una incisión que suele realizarse en la mitad inferior de la areola tras haber realizado la liposucción de grasa.

El tipo de anestesia en este caso puede ser local con sedación o general y, según el caso, puede ser aconsejable permanecer ingresado 24 h.

En ambas intervenciones, el resultado siempre es permanente.

El tratamiento específico de la ginecomastia será determinado por el médico basándose en:

– Edad del paciente y su estado general de salud que se analizará mediante el historial médico.

– El estado de evolución de la enfermedad.

– La tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

– Las expectativas para la trayectoria de la enfermedad.

 Acerca de la cirugía
La cirugía es una opción para ayudar a eliminar el exceso de tejido.

No obstante, si los síntomas de la ginecomastia aparecen por primera vez durante la pubertad, aconsejamos esperar hasta dos años para permitir la regresión natural del tejido del seno.

Cirugía endoscópica
Este es un procedimiento más reciente que utiliza un tubo flexible con una luz y una lente de cámara en el extremo (endoscopio) para examinar la parte interna del seno. Posteriormente, se extirpa el tejido sin realizar una incisión quirúrgica abierta y grande. Los datos respecto a la precisión o complicaciones de esta técnica no están disponibles en este momento.

Es muy importante la visita de valoración con el cirujano para poder determinar con exactitud el caso ya que la técnica que se empleará dependerá del componente de la mama desarrollado en exceso.

El postoperatorio
En todos los procedimientos se debe llevar una prenda compresora tipo faja durante unas semanas para que la piel se retraiga y la incorporación a la vida normal es inmediata y los efectos a nivel psicológico del paciente son también muy evidentes ya que se aprecia de inmediato la mejoría estética.